Crónicas Romanescas I

Autor: Jean Giono
¿Ha tenido usted la ocasión de ver un retrato de Frédéric II?  Hay uno donde Frédéric IV.  Uno puede apreciar rápidamente que es un tipo que cree en la imbecilidad de los otros.
Ésta es una muestra de la grandeza de Jean Giono, uno de esos autores franceses que la gente ya no lee.  Esto puede ser debido a que su literatura es compleja, o porque después de haber luchado en la primera guerra mundial, se le acusó de haber colaborado con los nazis (sobre esto hay varias versiones).  Leyendo su historia, uno comprende porque nunca se le dio el Nobel.  Con certeza no fue porque su obra no lo mereciere.
La versión que tengo tiene varios relatos, pero en esta reseña se tratarán solamente: La noche del 24 de diciembre, Una historia de amor, y Un rey sin diversión. 
Los tres relatos tienen lugar en la campaña francesa.  No hay en ellos la luminosidad de Paris, ni burgueses tratando de sobrevivir o amar.  Aquí sólo hay astutos policías de provincia, campesinos, caballos, y ladrones, todos puestos en el mismo lugar por la imaginación de este increíble autor.  Es quizás el único escritor francés que uno puede comparar con Faulkner o García Marquez.  Su literatura no aspira a otra cosa que a mostrar la vida de la gente humilde de otros tiempos.
La noche del 24 de diciembre, cuenta la historia de un policía que debe resolver un caso justo la noche de navidad.  Una historia de amor narra la persecución de unos asesinos por parte de un capitán de la policía.  Una tensión de palabras no dichas se hace entre uno de los asesinos y el gendarme, que terminan batiéndose a solas con un desenlace al mismo tiempo romántico y fatal para uno de ellos.  Un rey sin diversión, es quizás el relato más conocido de Giono.   Cuenta la historia de un astuto hombre de provincia, que de un momento a otro se vuelve taciturno.  Su pueblo lo ve transformándose y Giono cuenta a través de ciertos hechos, cómo el tipo va llegando callado pero con decencia, siempre haciendo su trabajo, a un final funesto.
Giono no es un autor fácil.  Tampoco lo era Faulkner.  Pero las recompensas de esta lectura son grandes.  Uno no puede evitar la carcajada o la simple sonrisa ante una descripción perfecta.
Paris/New York, Enero 2017

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Las más populares