Atala, René, El último Abencerage

Autor: François-René de Chateaubriand
"Finalmente, mi querido niño, cuando los hombres ya no puedan ver, aun podrán llorar"
Atala, René y Le Dernier Abencerage son tres libros diferentes.  El primero escrito en 1801, el segundo en 1802 (usando los mismos personajes del primero), y el último en 1826.  Ésta es vieja literatura francesa, y aunque es demasiado católica para el gusto de quien escribe estas reseñas, hay que decir que la obra de Chateaubriand es increíble, que tiene frases que casi tres siglos después hacen erizar a quienes las leen.

I, Robot

Autor: Isaac Asimov
Las tres leyes de la robótica: 1. Un robot no puede herir herir a un ser humano, o, por omisión, permitir que un ser humano sufra daño 
2. Un robot debe obedecer las órdenes dadas por seres humanos excepto cuando dichas órdenes estén en conflicto con la primera regla 
3. Un robot debe proteger su propia existencia hasta el punto en que dicha protección no entre en conflicto con la primera o segunda regla

Brooklyn

Autor: Colm Tóibín
Ella no era nadie ahí.  No era que no tuviera amigos o familia.  Era que ella era un fantasma en esa habitación, en las calles de camino al trabajo, en el piso de la tienda.  Nada significaba nada.
Colm Tóibín publicó su novela Brooklyn en el 2009 ganando el Costal Novel Award y quedando como finalista para el International IMPAC Dublin Literary Award y el Man Booker Price Award (uno de los más codiciados en Estados Unidos).  En el 2015 hicieron la película.  El libro fue regalado a quien escribe estas reseñas por un querido amigo que le dijo que Tóibín era uno de los escritores modernos imprescindibles.  Lo es.

Esperando a Godot

Autor: Samuel Beckett
ESTRAGON: No puedo continuar así.
VLADIMIR: Eso es lo que tú piensas.
El nobel irlandés escribió esta obra rara y crucial entre 1949 y 1948.  El texto se lee en un par de horas metiendo al lector (o a quien ve la obra) en una situación un poco extraña: dos tipos con sombreros redondos, al lado de un árbol esperan a un tipo (Godot), mientras nada pasa.  ¿Cuándo va a llegar?  Ni idea.  ¿Quién es el tipo?  Tampoco saben.  Se le hizo a Beckett la misma pregunta y no supo responder.   ¿Es Godot, Dios? - el irlandés dijo que si él hubiera querido decir Dios, lo hubiera hecho.   Cuentan que en cada presentación, había gente que partía al final del primer acto (hay dos), y que al final, conflictos nacían entre los que la habían adorado y los que la habían detestado.  La obra fue votada como una de las más importantes en la lengua inglesa el siglo pasado, y su reproducción en los teatros es numerosa.

Los ingrávidos

Autor: Valeria Luiselli
Se movía con la gracia de una zanahoria, pero el timbre de su voz atravesaba el andén y mi cabeza con la violencia blanda de los dolores hondos
La autora mexicana publicó esta corta novela en el 2011.  La obra cuenta la historia una madre literata que vive en New York ganándose la vida como empleada de una editorial y traductriz.  Tiene un niño, un bebé y un marido que lee las páginas que nosotros también leemos, y a quien su contenido le molesta. 

Crónicas Romanescas I

Autor: Jean Giono
¿Ha tenido usted la ocasión de ver un retrato de Frédéric II?  Hay uno donde Frédéric IV.  Uno puede apreciar rápidamente que es un tipo que cree en la imbecilidad de los otros.
Ésta es una muestra de la grandeza de Jean Giono, uno de esos autores franceses que la gente ya no lee.  Esto puede ser debido a que su literatura es compleja, o porque después de haber luchado en la primera guerra mundial, se le acusó de haber colaborado con los nazis (sobre esto hay varias versiones).  Leyendo su historia, uno comprende porque nunca se le dio el Nobel.  Con certeza no fue porque su obra no lo mereciere.
La versión que tengo tiene varios relatos, pero en esta reseña se tratarán solamente: La noche del 24 de diciembre, Una historia de amor, y Un rey sin diversión. 
Los tres relatos tienen lugar en la campaña francesa.  No hay en ellos la luminosidad de Paris, ni burgueses tratando de sobrevivir o amar.  Aquí sólo hay astutos policías de provincia, campesinos, caballos, y ladrones, todos puestos en el mismo lugar por la imaginación de este increíble autor.  Es quizás el único escritor francés que uno puede comparar con Faulkner o García Marquez.  Su literatura no aspira a otra cosa que a mostrar la vida de la gente humilde de otros tiempos.
La noche del 24 de diciembre, cuenta la historia de un policía que debe resolver un caso justo la noche de navidad.  Una historia de amor narra la persecución de unos asesinos por parte de un capitán de la policía.  Una tensión de palabras no dichas se hace entre uno de los asesinos y el gendarme, que terminan batiéndose a solas con un desenlace al mismo tiempo romántico y fatal para uno de ellos.  Un rey sin diversión, es quizás el relato más conocido de Giono.   Cuenta la historia de un astuto hombre de provincia, que de un momento a otro se vuelve taciturno.  Su pueblo lo ve transformándose y Giono cuenta a través de ciertos hechos, cómo el tipo va llegando callado pero con decencia, siempre haciendo su trabajo, a un final funesto.
Giono no es un autor fácil.  Tampoco lo era Faulkner.  Pero las recompensas de esta lectura son grandes.  Uno no puede evitar la carcajada o la simple sonrisa ante una descripción perfecta.
Paris/New York, Enero 2017

Niebla al mediodía

Autor: Tomás González
Bello por dentro, poco atractivo por fuera es el amor...
Niebla al mediodía, es una corta novela del colombiano Tomás Gonzalez.  El escritor paisa -uno de los secretos mejores guardados de la literatura latinoamericana- nos brinda esta historia ilustrando con sus personajes perfectos, los extremos humanos, nuestra necesidad del aislamiento y la compañía, la diferencia entre el verdadero artista y aquél que sólo busca un reconocimiento externo.

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