El señor Presidente

Autor: Miguel Angel Asturias
Medio en la realidad, medio en el sueño, corría el Pelele perseguido por los perros y por los clavos de una lluvia fina
Miguel Angel Asturias, escritor guatemalteco y ganador del premio Nobel de literatura, publicó El señor Presidente en 1946.  En su tiempo la novela fue recibida con elogios tanto en America Latina como en Europa.  Con la segunda guerra mundial acabándose, y veinte años después de la propia dictadura guatemalteca, El señor Presidente resonó con potencia.

La trama de la novela es más sobre las consecuencias del gobierno de la dictadura, que sobre el presidente en sí -éste a duras penas aparece en unas cuántas páginas-; Asturias se enfoca en todas las clases sociales escogiendo bien sus personajes: comienza con los indigentes, salta a los desempleados, luego a los curas, a los estudiantes, a los empleados de gobierno, y finalmente a la mano derecha del dictador.  La narrativa es hermosa, a veces con fuerza, pero a veces también un poco quedada.  Aunque el guatemalteco desarrolla todos sus personajes, el lector tendrá que pasar unas buenas 50 páginas para poder comprender la trama que finalmente llega.  Lo bueno es que entre estas páginas se encuentran joyas como las siguientes:

A veces, en lo mejor del sueño, les despertaban los gritos de un idiota que se sentía perdido en la Plaza de armas.  A veces, el sollozar de una ciega que se soñaba cubierta de moscas, colgando de un clavo, como la carne en las carnicerías.  A veces, los pasos de una patrulla que a golpes arrastraba a un prisionero político, seguido de mujeres que limpiaban las huellas de sangre con los pañuelos empapados en llanto.  A veces, los ronquidos de un valetudinario tiñoso o la respiración de una sordomoda encinta que lloraba de miedo porque sentía un hijo en las entrañas.  Pero el grito del idiota era el más triste.  Partía el cielo.  Era un grito largo, sonsacado, sin acento humano.

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Y sin oler lo que se besa, el beso no sabe a nada.

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La eternidad habría esperado con tal de vengarse -tanta noche negra anidaba en su pecho de gusano en las tinieblas-, y sólo la visión del cuchillo que rasga la entraña y deja la herida como boca abierta, clarificaba un poco sus pensamientos enconosos.

Luego, ya metido en la historia de un dictador (y como en todas las historias de dictadores), entra la crueldad: la historia de una mujer que pierde su bebé y que luego, para rematar, es vendida como prostituta aun con el cadáver en los brazos.  Ahí usted, querido lector, cerrará el libro y pensará que es muy difícil inventarse una cosa de esas.  En Sur, la famosa revista literaria argentina de esa época, se dijo de la novela que "despertaba los cinco sentidos": hombre, sí.  El resto ya es llover sobre mojado.  Él señor presidente no es literatura fácil, peso es excelente literatura.
Paris, Mayo 8 2015

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola. Muy buen blog de literatura realmente, les dejo un link de un blog muy interesante: http://jaime-molina.com/la-senda-del-perdedor-charles-bukowski/ Les mando saludos.

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