Noticia de un secuestro


Autor: Gabriel García Márquez

El Nobel colombiano publicó Noticia de un secuestro en 1996, un libro impresionante sobre los secuestros políticos de algunos periodistas por parte de Pablo Escobar que tuvieron lugar a principio de los años 90 en Colombia.  Porque es García Márquez —y porque tanto la historia como el libro son espectaculares—, el éxito fue inmediato y al menos una copia pasó a engrosar las bibliotecas colombianas en las que es pecado mortal no tener los libros del improbable compatriota.

Cuenta su autor que la idea era publicar los esfuerzos hechos por el marido de una de las secuestradas y mostrar el contexto político en el que estos delitos sucedieron, pero que a medida que el reportaje se fue desarrollando fue imposible no contar los otros secuestros paralelos que fueron parte de la misma iniciativa de Pablo Escobar: abolir la extradición en Colombia.
El libro es entonces un retrato horrible y espectacular.  Un libro que hay que leer para sensibilizarse y comprender lo horrible que es el secuestro y su impacto en los que lo sufren (tanto el secuestrado como su familia).  El libro mantendrá al lector pegado a las páginas y le hará vivir una realidad que ninguna persona o país debería padecer.

Nota personal:
En el tiempo de la publicación de Noticia de un secuestro quien escribe esta reseña tenía más o menos dieciocho años y habitaba en la ciudad de Cali —junto con Medellín, uno de los lugares más impactados por el narcotráfico en Colombia—.  Aunque no es el infierno que uno se puede imaginar, no pocas fueron las veces que como ciudadanos sufrimos los ataques de los dos famosos carteles (bombas, asesinatos, y ni hablar del miedo que se respiraba en esos días). 
Quizás porque en ese tiempo estábamos todos sumergidos en esa realidad, quizás porque todos conocimos al menos a una persona que hacía dinero fácil haciendo negocios con gente cuyos recursos eran de dudosa procedencia, al menos yo, me rehusé a leer el célebre libro que supuse como una apología al gobierno y al resto del país.  Y es que en ese tiempo los jóvenes teníamos rabia.  Rabia de ver un estado manco, unos políticos corruptos, y una sociedad insensible a las tragedias que pasaban con la misma frecuencia de los días.  Las diferencias de clase sociales nos convirtieron en seres carnívoros y el narcotráfico se dio cuenta que contaba con una situación perfecta: los ricos querían ser más ricos —cómo fuera— y los pobres querían de salir de su miseria —también como fuera—.  Y así fue como todo un país se fue infectando devorando a unos y obligando a otros a salir a buscar futuros en otras tierras.
Veinte años después compré una primera edición en un viaje a mi tierra natal y me le medí a leerlo.  El libro, porque cuenta una situación inimaginable, abre los ojos.  Ahora comprendo aun más la compleja situación por la que pasábamos y lo equivocado que pude estar pensando que en ese tiempo, en Colombia, los ricos y la clase dirigente no tenían sus penurias.  El libro cuenta la historia de varias de las familias más ilustres del país, para con las cuales Escobar no tuvo reticencias en tratarlas como lo que eran: colombianos como el resto y por tanto personas utilizables para alcanzar sus objetivos.  Ahora entiendo que de cierta manera el gobierno también estuvo secuestrado y que, aunque fueron ciegos en identificar las verdaderas causas del secuestro y la violencia, sí se esforzaron para solucionar y encuadrar jurídicamente los problemas que nos acechaban.
Paris, Marzo 10, 2013

José Antonio Velasco

1 comentario:

MARIA ELENA GUILLEN MUÑOZ dijo...

Me encanta Gabriel García Márquez. Su prosa es amena, su estilo único y su humor irónico me encanta.Ahora me estoy leyendo "Del amor y otros demonios". Os lo recomiendo.
Me gusta mucho este blog, es muy interesante.Os dejo el enlace del mío, por si queréis echarle un vistazo: elartedevivirlaliteratura@blogspot.com

Un saludo

Publicar un comentario

Las más populares