Joseph Kessel: En busca del león


Autor: Yves Courrière

La biografía de Joseph Kessel –en la edición sobre la cual se hace esta reseña— tiene 930 páginas y aunque a cualquier lector esto puede parecerle una cantidad de páginas exorbitante, la verdad es que sería difícil meter la vida de este hombre en menos.  Joseph Kessel puede ser un desconocido en muchas partes del mundo (esta biografía no está ni en ingles, ni en español), pero no lo es en Francia.  En el país galo, Kessel no fue solamente uno de sus más prolíferos escritores, sino, quizás el más importante periodista del siglo pasado.  Los eventos que vivió durante su vida es la historia del siglo pasado, una vida, honestamente, a envidiar.

Kessel, nació en 1898, en Argentina —por cuestiones improbables—, hijo de rusos judíos, que luego emigraron a Francia. Por sólo dar una idea de quien es el tipo diremos unas cuantas de sus hazañas: peleó en la primera guerra mundial, peleó en Siberia, escribió el primer libro sobre la aviación en la guerra, cubrió la subversión irlandesa, fue íntimo de Cocteau y de Antoine de Saint-Exupery, describió y ayudó a lanzar al estrellato a Edith Piaf, fue piloto y escriba de la aeropostal francesa (cuando los franceses cruzaban el mundo entero y arriesgaban sus vidas y sus aparatos para llevar tres cartas —la aeropostal, después de mil circunstancias y vicisitudes, es ahora nada más y nada menos, Air-France), fue miembro de la resistencia francesa y escribió el canto de ésta (algo así como el segundo himno nacional de Francia), fue amigo literario de Hemingway, y fue retado a una competencia de vodka por Humphrey Bogard (quien perdió miserablemente).  Cubrió periodísticamente todas las guerras, incluyendo el juicio del general Petain, el juicio de Nurenberg y el del más importante asesino nazi.  Se casó tres veces: una vez enviudó, otra vez salvó a su novia del nazismo, y la tercera y última, por amor (un amor alcohólico que lo amó y lo atormentó hasta el fin de sus días).  Tuvo la visa #1 del estado de Israel de quien fue siempre invitado de honor, igual que de Kenya, y con sus libros mostró al mundo por primera vez el país de Afganistan (mostrando una idea completamente diferente de la que tenemos ahora).  Miembro de la academia francesa (a la cual entró unánimemente, pero no sin envidias), dejó una obra de más de 80 manuscritos.
Leer la biografía de Kessel es una tarea larga, pero gratificante.  Yves Courrière hace gran trabajo mostrando tanto el lado oscuro como brillante del furibundo periodista que se comía las copas en las que bebía su vodka.  Nos muestra a través de Kesssel la historia del siglo XX vista desde el punto de vista francés.  Si el libro estuviese traducido, sería regalo de muchas amistades.  Kessel nos muestra con su ejemplo el valor de la amistad y la manera en la que la vida debe ser vivida.  El siglo XX fue un gran siglo, lleno de eventos, guerras, y peligros: Kessel se entregó a ellos con la intensidad de un león.  Muchos quisiéramos seguir su ejemplo.
Paris, Junio 19, 2012

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Las más populares