Ilona llega con la lluvia

Autor: Álvaro Mutis
Sueños que nosotros hacía mucho tiempo prescindimos de forjar.  Era evidente que la vida reserva siempre sorpresas mucho más complejas e imprevisibles y que el secreto consiste en dejarlas llegar sin interponerles castillos en el aire.
La segunda obra sobre Maqroll el Gaviero es a la vez, hermosa, entretenida, y triste.  El viejo lobo de mar llega a Panamá arrastrado por los descalabros económicos del capitán con el que ha estado viajando durante los últimos meses.  En el país del canal, los acreedores alcanzan a Wito —el capitán— reclamándole como parte de pago su principal posesión, a lo que éste les responde que claro, como no, metiéndose un tiro en la cabeza. 

El mundo sin nosotros

Autor: Alan Weisman

The World Without Us. El título es ya una buena pregunta.  El libro, como su nombre lo indica, parte de una premisa: no hay más seres humanos en el planeta.  El lector podrá asumir entonces que la obra es simplemente una cantidad de datos inventados e interesantes sobre lo que podría pasar en el planeta una vez hayamos desaparecido.  Pero el texto termina siendo una gran sorpresa: un libro serio, terriblemente educativo, y tal y como lo dice su portada, un gran experimento del pensamiento.

Pedro Páramo


Autor: Juan Rulfo
Y aunque no había niños jugando, ni palomas, ni tejados azules, sentí que el pueblo vivía.  Y que si yo escuchaba solamente el silencio, era porque aun no estaba acostumbrado al silencio; tal vez porque mi cabeza venía llena de ruidos y voces.
Pedro Páramo es una novela que, aunque prácticamente, no necesita presentaciones, debemos aquí pecar y hacer una: fue publicada en 1995, es reconocida por varios autores como una de las grandes obras en la literatura latinoamericana, y junto con El llano en llamas es la totalidad de la obra del autor mexicano Juan Rulfo.  Ya está.
Leí en alguna parte que un autor reconocido leía este libro al menos una vez al año,

Cartas a un joven novelista


Autor: Mario Vargas Llosa
La ficción es una mentira que encubre una profunda verdad
Probablemente la intención del Nobel peruano era la de escribir un manual caluroso para todo aquél que desea comenzar la ardua tarea de escribir una novela.  Él mismo dice que es un libro muy íntimo, pues muestra sus predilecciones literarias, y la manera como personalmente ve su género favorito.  El producto es un libro, que aunque no tiene el calor requerido —como talvez lo hubiera escrito, digamos, Saramago—, logra pasar los conocimientos de uno de los mejores escritores de nuestro tiempo, a uno que apenas comienza a construirse.  El libro es pequeño pero sustancioso y pone en términos fáciles, todo eso que en las aulas del colegio y con modesto éxito intentaron meternos en la cabeza los profesores de nuestra lengua.
Vargas Llosa comienza su libro con lo que significa ser escritor y las consecuencias y recompensas que esta labor trae: quien ha hecho suya esta hermosa y absorbente vocación no escribe para vivir, vive para escribir.  Aquí nos cuenta de los sacrificios requeridos y de las escasas y esporádicas recompensas.  Cualquier lector ávido de consejos encontrará este capítulo bastante cruel, pero el Nobel no quiso mentir.  Como no se cansa de decirlo durante todo su libro, la recompensa de la literatura, es interna.
En los siguientes capítulos, el peruano nos habla de los componentes y características importantes de la novela: su necesidad de persuadir —de crear otra realidad sin que nos demos cuenta—, de la eficacia del estilo —la sinceridad o insinceridad no es, en literatura, un asunto ético sino estético—, y de las relaciones entre narrador y espacio.  Poniéndonos como ejemplos a Virginia Wolf, a Hemingway y a Cortazar, Vargas Llosa nos habla de las mudas, los saltos cualitativos, y los datos escondidos.  Contándonos de Las mil y una noches, y de Cervantes, nos habla de las muñecas rusas y las historias dentro de las historias.
El libro entonces no es solamente una súper guía de las entrañas de la novela, sino también una excelente catálogo de libros para leer.  Al final, el Nobel decide dejarse de teoría y se despide:
Querido amigo: estoy tratando de decirle que se olvide de todo lo que ha leído en mis cartas sobr la forma novelesca y de que se ponga a escribir novelas de una vez.
Una excelente despedida de un libro de teoría que incita a la práctica.
Barcelona, Junio 27, 2011

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