El arte de la guerra


Autor: Sun Tzu
Sun Tzu dijo: en la práctica del arte de la guerra, lo mejor es tomar el país del enemigo entero e intacto; destruirlo no es bueno.  De la misma manera, es mejor re-capturar un ejercito, un regimiento, o una compañía en lugar de destruirla.  Así pues, pelear y conquistar en todas las batallas no es la suprema excelencia; la suprema excelencia consiste en romper la resistencia del enemigo sin tener que pelear.
Hace mucho que una gran mayoría de nuestra especie decidió cambiar la guerra por otro tipo de actividades.  Dedujimos que nuestro valor como ser humano consistía en conquistar otros campos, ciencias, o talvez otras personas, pero por métodos menos violentos.   Nos inventamos deportes, juegos, y nos dedicamos a los negocios —otra guerra, a veces, mucho más pacífica; a veces...—.  Y sin embargo no pocos serán los que afirmen que la vida es una guerra que se libra todos los días y en la cual perdemos y ganamos batallas que luego producen sus consecuencias.  Levantarnos de la cama, leer un libro, o hacer deporte, por ejemplo.
Es a partir de este último pensamiento que quien escribe esta reseña le gustaría dar ciertas luces sobre el libro.  
El arte de la guerra no es un libro cualquiera: es el tratado de guerra más antiguo que existe sobre la tierra.  Fue escrito por Sun Tzu, se cree en el siglo VI AC y ha sido utilizado por varios grandes estrategas incluido Napoleón.  
Puesto que el libro es antiguo y ha sido traducido varias veces y en múltiples idiomas, el lector encontrará la calidad de su lectura, proporcional a la versión que encuentre.  La versión sobre la cual se escribe aquí es la de Lionel Giles, quien hizo su traducción en 1910 y quien añadió referencias históricas super interesantes, pero terriblemente ubicadas, lo que hace de la lectura más o menos una pesadilla.  Igual, las palabras del milenario estratega chino, son tan fuertes y sabias, que casi saltan de las páginas.  Y es que el libro proporciona verdades sobre nuestra naturaleza, sobre la disciplina, y sobre esas batallas de las cuales se habló al principio.  Estas verdades no son sólo útiles para las actividades bélicas, sino también para los negocios, y la vida personal. 
La capacidad de salvarnos de nuestras derrotas está en nuestras propias manos, pero la oportunidad de derrotar al enemigo vendrá del enemigo mismo.…   Sun Tzu dijo: quien llegué primero al campo y espera la llegada del enemigo, estará fresco para la batalla; quien llegue segundo al campo y tenga que afanarse para la contienda llegará exhausto.  Por esto, el combatiente inteligente impone su voluntad al enemigo, y no permite al enemigo imponer la suya.
Frases como las anteriores pueden ser tomadas de diversas maneras.  Aquí se dejará que el lector las interprete como quiera.
El libro está compuesto de 13 capítulos: 1. Haciendo planes; 2. Declarando la guerra; 3.Ataques por estratagemas; 4. Disposiciones tácticas; 5. Energía; 6. Puntos débiles y fuertes; 7. Maniobrando; 8. Variación de tácticas; 9. El ejercito en la marcha; 10. El terreno; 11. Las nueve situaciones; 12. El ataque de fuego; 13.El uso de los espías.  Cada uno con enseñanzas cortas y certeras —después de todo, El arte de la guerra es un manual—.  
A muchos podrá parecerle una lectura aburrida.  Para aquellos que quieran apreciar un libro milenario, tener en sus manos las palabras que grandes hombres y estrategas han seguido, será un libro estupendo.  Quien escribe estas palabras lo considera uno de esos libros que hay que leer.
Barcelona, Mayo 30, 2011

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