Moonwalking with Einstein


Autor: Joshua Foer
Hablando en los términos fisiológicos más básicos, una memoria es un patrón de conexiones entre neuronas.  Cada sensación que recordamos, cada pensamiento que tenemos, transforma nuestro cerebro a través de la alteración de conexiones en nuestra vasta red.  Cuando usted termine de leer esta frase, su cerebro ya habrá físicamente cambiado.

Si alguien de una época antigua pudiese ver la manera en la que hoy actuamos diariamente, nos preguntaría por qué estamos tan empecinados en olvidar.  Ya no recordamos nuestros teléfonos, no sabemos cómo llegar a ninguna parte, tenemos listas de cosas para hacer, y alarmas que nos recuerdan las citas a las que nos comprometemos.  “Es que hoy en día estamos más ocupados”, argumentarán algunos adhiriéndose al engaño popular y generacional que cree que sus problemas son nuevos. 
Moonwalking with Eistein es un libro sobre la memoria.  La traducción más cercana al español sería algo como “Bailando con Einstein”, pues moonwalking fue el paso que hizo famoso a Michael Jackson (o más bien, al revés).  Es la fascinante historia de una persona normal, que con mucha dedicación aprendió técnicas mnemonistas y ganó el concurso nacional de memoria de los Estados Unidos.  
Joshua Foer, periodista de profesión e hijo de un editor y una novelista, publicó éste, su primer libro, este año, recibiendo  un adelanto de 1,2 millones de dólares por parte de la editorial Penguin.  Cuando lo recibió —hace tres años—, tenía 23. Fue dinero bien invertido.  
El libro es exquisitamente narrado, con humor, humildad, y con la frescura que sólo un joven puede darle.  La historia es personal, pero el libro cumple todos los requerimientos del periodismo narrativo, utilizando la historia real, hechos e investigación.
Foer comienza su historia haciendo un reportaje para Slate, una publicación de internet —americana o francesa— sobre los concursos de memoria.  Uno de estos atletas mentales le dice que, en serio, cualquier persona puede hacerlo, ofreciéndole entrenarlo para el campeonato del año siguiente.  Foer, apostando contra sus propios talentos, acepta.
Y es que el periodista es el primero en decir que él no es un super humano, de hecho todo el tiempo mantiene una prudente desconfianza sobre sus capacidades.  Esta sana inseguridad le obliga a hacerse preguntas que cualquier ser humano debería hacerse: 
Pasé dos décadas y media de mi vida con una memoria que funcionaba tan correctamente que nunca me detuve a pensar sobre su mecánica.  Y ahora que reflexionaba sobre ella me daba cuenta que quizás no funcionaba muy correctamente.  Que tenía inexplicables caprichos.  Esa misma mañana mi cerebro había sido raptado por una inaguantable canción de Britney Spears, lo que me obligó a pasar la mayor parte de mi recorrido en el metro, tarareando propagandas para sacármela de la cabeza.  ¿Por qué eso?  Unos días antes traté de hablarle a un amigo de un autor que admiraba y sólo logré decirle la primera letra de su apellido.  Además, ¿por qué no recuerdo nada antes de los tres años?  De hecho, ¿Por qué no puedo decir lo que desayuné ayer, y sí lo que estaba desayunando cuando me dieron la noticia del avión que se estrelló contra las torres gemelas?  ¿Y por qué es que siempre olvido lo que quiero cuando abro la puerta de la nevera?
Lentamente, el asunto de la memoria comienza a fascinar al periodista.  Y con su fascinación va contagiando a sus lectores contándoles el rol que jugaba la memoria en la antigüedad y la repercusión que la tecnología ha tenido desde el papel y la tinta, en nuestras vidas.
La externalización de la memoria no solo cambió como la gente piensa; tambien provocó un cambio profundo en la noción de lo que significa ser inteligente.  La memoria interna se devaluó.  … Lo que antes era un pilar de la cultura occidental, hoy es, en el mejor de los casos, una curiosidad.
Basado en casos y las últimas investigaciones, Foer nos cuenta cómo funciona nuestro cerebro y las asociaciones qué éste hace entre ideas, palabras, imágenes, y lugares.  Nos explica a grandes rasgos y someramente las técnicas que los mnemonistas utilizan, pero lo hace únicamente como herramientas para narrar su historia.  Luego pasa al plano filosófico donde sus ideas se tornan aun más interesantes, citando no solamente estudios clínicos y casos reales, sino incluso a Borges que en su cuento “Funes, el memorioso” nos dice que para entender el mundo, debemos filtrar la información que éste nos da.  “Pensar es olvidar”.  
Foer visita tanto genios de la memoria como amnésicos con casos extremos, incluyendo algunos que perdían su memoria cada cierto determinado tiempo y se quedaban estancados en recuerdos de hace cincuenta años.  Si de un momento a otro no puedes recordar, si no tienes un pasado, entonces ¿quién eres?  El periodista habla de lo que significa ser un experto y la relación con la memoria.  ¿Se puede ser un experto sin tener una buena base de experiencias sobre la cual acceder?  El escritor llega a la conclusión que una buena memoria no es un producto de ser experto en algo, es la esencia de ser ser un experto en cualquier cosa.
Quien compre este libro con la intención de mejorar la memoria se verá desilusionado.  Quien escribe esta reseña, en cambio, encontró tanto la historia como la investigación detrás de ella fascinante.  El joven autor no sólo ha hecho un gran libro, sino que también logra generarnos una deliciosa sensación: la de la curiosidad.
Barcelona, mayo 11, 2011

2 comentarios:

Chef dijo...

Gracias por la reseña. Ví que lo recomandaban en The Edge, en un artículo sobre Daniel . Si no lo han traducido, lo traducirán prontob(las editoriales no pagan esoscadelantos si no van a vender y mucho y en todo el mundo}

Anónimo dijo...

Hay versión en español?? ya vi la versión en ingles, pero no soy el mejor para leer en ingles.
Gracias

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