El péndulo de Foucault

Autor: Umberto Eco
Inventando, había creado el principio de la realidad.
El péndulo de Foucault es quizás una de las obras más conocidas de Umberto Eco, y según varia gente, una de las más intimidantes. 

Final del juego

Autor: Julio Cortazar
Sabés, lo terrible de ese momento de la juventud es que en una hora oscura y sin nombre todo deja de ser serio para ceder a la sucia máscara de seriedad que hay que ponerse en la cara, y yo ahora soy el doctor fulano, y vos el ingeniero mengano, bruscamente nos hemos quedado atrás, empezamos a vernos de otro modo aunque por un tiempo persistamos en los rituales, en los juegos comunes, en las cenas de camaradería que tiran sus últimos salvavidas en medio de la dispersión y el abandono, y todo es tan horriblemente natural, Mauricio, y a algunos les duele más que a otros, los hay como vos que van pasando por sus edades sin sentirlo, que encuentran normal un álbum donde uno se ve con pantalones cortos, con un sombrero de paja o el uniforme de conscripto
Personalmente creo que es con este libro que Cortazar comienza a ser Cortazar.  Los otros tres libros de cuentos eran buenos, pero en ellos todavía se notaba la ausencia de los años y lo que sólo estos pueden dar.  El Final del juego es, en cambio, uno de los mejores libros de cuentos escritos en América Latina.  Casi todos están en las más comunes antologías del escritor argentino.
Es en este libro donde conocemos El torito —un boxeador en su ocaso—, donde un tipo se escapa de morir estrangulado por su pull-over, donde el argentino encarna un pez, y donde una muchedumbre devora la banda que la entretiene.  La noche boca arriba, un cuento al mismo tiempo inolvidable e impactante se encuentra en esta compilación.
Quien lea este libro conocerá a un Cortazar más refinado y más grande que en los anteriores, ésta es una de las obras que lo convirtió en la leyenda que ahora es.
Barcelona, diciembre 22, 2011

La lentitud

Autor: Milan Kundera
…siendo él católico practicante, sabía que Berck era ateo, y eso le sugirió la ida de llevar consigo una vela, arma ante la cual incluso los creyentes más reacios inclinan la cabeza
Kundera tiene una forma particular de escribir sus novelas.  Esto podría decirse de cualquier escritor, pero realmente, si se mira la literatura en términos generales, no es cierto: mucha gente escribe parecido, unos mejores que otros, pero similar. 

Batman, Tintín, V for Vendetta, los comics y las novelas gráficas

Hace unos años dos amigos recomendaron la calidad de ciertas novelas gráficas.  Hasta ese punto quien escribe esta reseña lo único gráfico que había leído eran tiras cómicas y la reacción ante la recomendación fue que no debería llamársele a éste género narrativo “Novelas”, argumentando que la mal llamada “Novela gráfica” no era más que un eufemismo para un cartoon prolongado quizás con la intención de dignificar a quien lo lee.  Pero estaba equivocado por dos razones: primero, porque uno nunca está viejo para lo que le gustó de niño, y segundo, porque no son pocos los comic bien elaborados y de concienzudo trabajo. 

Viaje al fin de la noche

Autor: Louis-Ferdinand Céline

Por más viejas o deterioradas que ellas sean, las cosas, ellas logran aun, uno no sabe de dónde, la fuerza de envejecer.  Todo había cambiado a nuestro alrededor.  No la localización de las cosas en sí, pero las cosas en profundidad.  Ellas son otras cuando uno las reencuentra, poseen, uno diría, más fuerza para ir dentro de nosotros tristemente, aun más profundamente, más dulcemente que antes, ellas se funden en esa especie de muerte que se hace lentamente en nosotros, gentilmente, día a día, cobardemente delante de nuestra resistencia que es cada vez menor que la de la velada pasada.  De un momento a otro, uno la ve enternecerse, arrugarse en nosotros, la vida y los seres y las cosas a las que uno renunció, preciosas y dudables talvez.  El miedo de terminar ha marcado todo con sus arrugas mientras uno camina por la ciudad detrás de su placer o de su pan.

La importancia de ser Ernesto

Autor: Oscar Wilde
No veo nada romántico en la proposición.  Es muy romántico estar enamorado.  Pero no hay nada romántico acerca de una proposición definitiva.  ¿Por qué?  Uno puede ser aceptado.  De hecho, creo que uno casi siempre lo es.  Entonces la excitación se acaba.  La esencia del romance es la incerteza.  Si alguna vez me caso, seguramente intentaré de olvidar que estoy casado.

Apocolocyntosis

Autor: Lucio Anneo Séneca

Usted oirá lo que pasó en el cielo: por pruebas, favor referirse a mi informante

Pocas veces se tiene la oportunidad de leer algo tan viejo y exquisito.  Apocolocyntosis quiere decir algo así como la “calabacización” o la conversión de una cabeza en calabaza, y es la narración de lo que pasa después de la muerte de Claudius tanto en el Olimpo como en los infiernos.  

El coronel no tiene quien le escriba

Autor: Gabriel García Márquez

Pero la mujer no se tomó el trabajo de mirar el paraguas.  «Todo está así», murmuró.  «Nos estamos pudriendo vivos».
El Nobel colombiano publicó esta cortísima novela en 1961.  El libro cuenta la historia de un matrimonio pobre —el del coronel—, el cual literalmente se muere de hambre. 

La muerte de un vendedor

Autor: Arthur Miller
Ningún hombre necesita solamente un salario
El dramaturgo americano Arthur Miller escribió The Death of a Salesman en 1949 inspirada en la ya pasada Gran Depresión americana.  Hoy, en estos tiempos que vivimos, días nerviosos en los que cincuentones se preguntan adónde fueron sus ahorros, y jóvenes de veinte y treinta se preocupan por el camino que a ciegas siguen, la obra vuelve a encontrar su escenario original.

Los días azules

Autor: Fernando Vallejo
Los niños somos como los pobres: generosos: damos con la imaginación
Los años pasan cambiando a las personas.  Algunas personas pueden juzgar y decir que el cambio fue para mal o para bien, pero la opinión ajena poco importa; lo que importa es la propia: si uno, con el pasar del calendario se ha vuelto más o menos feliz.  Creo que éste fue uno de los primeros libros de Fernando Vallejo, un libro nostálgico como la mayoría de los otros que ha escrito, pero sin duda muchísimo más hermoso.

Ensayos

Autor: Ralph Waldo Emerson 
Y así debe ser.  Hay una falla en todo lo que ha hecho Dios.
¿Qué lleva a una persona a escribir ensayos?  A veces es cuestión de trabajo: alguien necesita argumentar ciertas razones para sacar adelante una empresa.  Otras, debe ser la necesidad de inspirar, Emerson por ejemplo tenía que dar un discurso y escribió The American Scholar —uno de sus ensayos más importantes—.  Pero también hay otras ocasiones en los que la ignorancia y el poder de una idea lleva a la persona a escribirla en un papel para ver si así ésta se devela, o si de esa manera puede desmadejarla mejor. 

Romeo y Julieta

Autor: William Shakespeare
La comparación está hecha, yo la veo en su lugar/Y tocarla puede herir mi tosca mano.  ¿Es que mi corazón amó hasta ahora?  ¡Acéptalo, vista! Que nunca vi belleza hasta esta noche.
Claro, el romanticismo en la época de Shakespeare ya existía, pero no se puede negar que nuestro concepto actual guarda en él muchas de las imágenes de las que nos contaba el inglés. 

La catedral del mar

Autor: Ildefonso Falcones

La catedral del mar tiene un poco más de seiscientas páginas y se lee en una semana dependiendo del tiempo que posea el lector.  Así de buena es la historia.  Si usted está en vacaciones, será el libro apropiado, uno de esos que no le dejará separarse de sus páginas. 

Noticias del mundo

Autor: Philip Levine

La verdad es que el silencio es el agua perfecta:a diferencia de la lluvia, éste no cae de ninguna nube para lavar nuestras mentes, para aliviar nuestros ojos cansados, para dar coraje a las delgadas cuchillas del pasto, que pelean con el concreto por el aire puro, sucio por nuestras infinitos ríos de palabras

Siete historias que vuelven de lejos

Autor: Jean-Christophe Rufin
La dificultad para mí no era solamente la escritura.  El verdadero obstáculo, para evocar ese mundo, era el de hablar en pasado. Porque aunque ha desaparecido, nosotros no hemos salido de él.
El médico escritor francés y miembro de la Academia Francesa —institución que en sus inicios cuidaba de la lengua francesa y ahora guarda en su seno todo tipo monstruos y de intelectuales— publicó este año, una pequeña y buena mezcla de relatos de viajes y cuentos. 

El gran Gatsby

Autor: F. Scott Fitzgerald
“Ella tiene una voz indiscreta” remarqué.  “Esta llena de—” intenté encontrar la cualidad.“Su voz está llena de dinero” dijo él de repente.
F. Scott Fitzgerald publicó su mayor reconocimiento literario en 1925.  El libro en ese entonces recibió buenas críticas, pero estas no se tradujeron en ventas: Fitzgerald moriría casi 15 años después sin mayores honores de escritor.  Y sin embargo el tiempo le tendría destinada su merecida gloria.

El Club Dumas

Autor: Arturo Pérez Reverte
En literatura, el tiempo es un naufragio en el que Dios reconoce a los suyos
Y se duda bastante que dios reconocerá este libro.  El club Dumas es una de esas historias que empieza esplendorosamente y termina casi de manera deprimente.  La novela narra la historia de Lucas Corso, un mercenario del mercado negro del libro que se ve metido en la tarea de buscar tres textos antiguos supuestamente escritos por el demonio que, en su totalidad, contienen la clave para evocarlo. 

Delta de Venus

Autor: Anaïs Nin

Hacía rato que quien escribe estas reseñas venía escuchando —sobre todo de bocas femeninas— de la literatura erótica de Anaís Nin.  Caminando por las calles de New York encontré una copia barata de Delta of Venus a la que sólo dos años después pude llegar.

Ensayos – Tomo I

Autor: Michel de Montaigne
El verdadero espejo de nuestro discurso, es el trayecto de nuestra vida
Michel de Montaigne nació en Burdeos Francia en febrero de 1533 cambiando y modelando para siempre lo que sería el pensamiento occidental.  Fue cristiano, mas no fanático, y enseñó la prudencia tanto en los pensamientos como en los actos. 

El invierno en Lisboa

Autor: Antonio Muñoz Molina

Mírame, yo soy una sombra, yo soy un desterrado.  No de mi país, sino de aquel tiempo.

La novela negra siempre ha sido un género difícil de abarcar.  Cualquier persona pensaría que hacer una historia que se mueve en ambientes lluviosos, nocturnos, de puertos, bares y prostíbulos, debe ser tarea fácil, pero la verdad es que los escritores que se lanzan a dicha empresa se encuentran siempre con un reto cuyo producto es casi siempre lamentable. 

El castillo

Autor: Franz Kafka
Usted fue contratado como topógrafo, pero no necesitamos uno.  No tendríamos ni el menor trabajo para una persona así. … “¿Pero cómo es eso posible?” exclamó K. “Después de todo, no he hecho todo este viaje solamente para ser enviado de vuelta ahora”. “Eso es un asunto diferente”, dijo el director, “y es uno en el cual no es mi deber decidir, aunque puedo explicar cómo se pudo dar esta equivocación”.

Ilona llega con la lluvia

Autor: Álvaro Mutis
Sueños que nosotros hacía mucho tiempo prescindimos de forjar.  Era evidente que la vida reserva siempre sorpresas mucho más complejas e imprevisibles y que el secreto consiste en dejarlas llegar sin interponerles castillos en el aire.
La segunda obra sobre Maqroll el Gaviero es a la vez, hermosa, entretenida, y triste.  El viejo lobo de mar llega a Panamá arrastrado por los descalabros económicos del capitán con el que ha estado viajando durante los últimos meses.  En el país del canal, los acreedores alcanzan a Wito —el capitán— reclamándole como parte de pago su principal posesión, a lo que éste les responde que claro, como no, metiéndose un tiro en la cabeza. 

El mundo sin nosotros

Autor: Alan Weisman

The World Without Us. El título es ya una buena pregunta.  El libro, como su nombre lo indica, parte de una premisa: no hay más seres humanos en el planeta.  El lector podrá asumir entonces que la obra es simplemente una cantidad de datos inventados e interesantes sobre lo que podría pasar en el planeta una vez hayamos desaparecido.  Pero el texto termina siendo una gran sorpresa: un libro serio, terriblemente educativo, y tal y como lo dice su portada, un gran experimento del pensamiento.

Pedro Páramo


Autor: Juan Rulfo
Y aunque no había niños jugando, ni palomas, ni tejados azules, sentí que el pueblo vivía.  Y que si yo escuchaba solamente el silencio, era porque aun no estaba acostumbrado al silencio; tal vez porque mi cabeza venía llena de ruidos y voces.
Pedro Páramo es una novela que, aunque prácticamente, no necesita presentaciones, debemos aquí pecar y hacer una: fue publicada en 1995, es reconocida por varios autores como una de las grandes obras en la literatura latinoamericana, y junto con El llano en llamas es la totalidad de la obra del autor mexicano Juan Rulfo.  Ya está.
Leí en alguna parte que un autor reconocido leía este libro al menos una vez al año,

Cartas a un joven novelista


Autor: Mario Vargas Llosa
La ficción es una mentira que encubre una profunda verdad
Probablemente la intención del Nobel peruano era la de escribir un manual caluroso para todo aquél que desea comenzar la ardua tarea de escribir una novela.  Él mismo dice que es un libro muy íntimo, pues muestra sus predilecciones literarias, y la manera como personalmente ve su género favorito.  El producto es un libro, que aunque no tiene el calor requerido —como talvez lo hubiera escrito, digamos, Saramago—, logra pasar los conocimientos de uno de los mejores escritores de nuestro tiempo, a uno que apenas comienza a construirse.  El libro es pequeño pero sustancioso y pone en términos fáciles, todo eso que en las aulas del colegio y con modesto éxito intentaron meternos en la cabeza los profesores de nuestra lengua.
Vargas Llosa comienza su libro con lo que significa ser escritor y las consecuencias y recompensas que esta labor trae: quien ha hecho suya esta hermosa y absorbente vocación no escribe para vivir, vive para escribir.  Aquí nos cuenta de los sacrificios requeridos y de las escasas y esporádicas recompensas.  Cualquier lector ávido de consejos encontrará este capítulo bastante cruel, pero el Nobel no quiso mentir.  Como no se cansa de decirlo durante todo su libro, la recompensa de la literatura, es interna.
En los siguientes capítulos, el peruano nos habla de los componentes y características importantes de la novela: su necesidad de persuadir —de crear otra realidad sin que nos demos cuenta—, de la eficacia del estilo —la sinceridad o insinceridad no es, en literatura, un asunto ético sino estético—, y de las relaciones entre narrador y espacio.  Poniéndonos como ejemplos a Virginia Wolf, a Hemingway y a Cortazar, Vargas Llosa nos habla de las mudas, los saltos cualitativos, y los datos escondidos.  Contándonos de Las mil y una noches, y de Cervantes, nos habla de las muñecas rusas y las historias dentro de las historias.
El libro entonces no es solamente una súper guía de las entrañas de la novela, sino también una excelente catálogo de libros para leer.  Al final, el Nobel decide dejarse de teoría y se despide:
Querido amigo: estoy tratando de decirle que se olvide de todo lo que ha leído en mis cartas sobr la forma novelesca y de que se ponga a escribir novelas de una vez.
Una excelente despedida de un libro de teoría que incita a la práctica.
Barcelona, Junio 27, 2011

To Kill a Mockingbird


Autor: Harper Lee
La única cosa que no depende de la decisión de la mayoría es la conciencia de una persona
Harper Lee publicó su obra maestra en 1960 haciéndose merecedora con ella del premio Pullitzer.  Muchos son los libros que con esta clase de pedigrí, se pierden en la memoria colectiva de los pueblos.  Pero éste no es uno de ellos. 
Fue triste terminar To Kill a Mockingbird (o Matar un ruiseñor, por su traducción al español).  Durante dos semanas, quien escribe esta reseña se debatió entre la trama, la tristeza, la nostalgia, y la indignación.  El sentimiento con el que está escrito, la evocación a la nostalgia, y la descripción de la injusticia está hecha con tal maestría, que el lector no sabe si devorar o saborear sus páginas.   To kill a Mockingbird es una de las novelas más importantes escrita en el ultimo siglo en los Estados Unidos y lectura obligatoria de todas sus escuelas.
Matar un ruiseñor cuenta la historia de Scout una niña que no habiendo cumplido aun su primera década de vida, narra en primera persona la experiencia que marca su familia: su padre, abogado, ejerce la defensa de un negro culpado de una violación que no cometió a mediados de los años 30. 
El libro comienza con la niñez del personaje, describiendo su vida con su hermano y su mejor amigo en el pequeño pueblo de Alabama.  Por los lados, con cierto sigilo, describe a su padre —a quien llama por nombre propio—, lector dedicado y de mente progresista, a quien tanto ella como su hermano, le tienen como ambos, hombre de otra especie, y símbolo de adoración.  La narración es completa y deliciosamente contada.  Lee logra meternos en las casas de sus vecinos, algunos ignorantes, otros no tanto, pintando todo el entorno donde se desarrolla la historia y sumiéndonos en un mundo infantil, pero inteligente, que se ve de repente invadido por la justicia —e injusticia— humana.  
Quien escribe estas palabras piensa que el libro es inmenso, que sus capítulos cortos son adictivos, que su lenguaje —en inglés— es rico y refleja el acento sureño americano sin hacer el texto ilegible, y que la estructura es maestral pues hace un collage de la trama, el ambiente, y el pasado.  A quien las lee se le sugiere que si nunca escuchó de este libro, la próxima vez que se pase por una librería, se lleve una copia.  A mí, me costo dos dólares, quizá a usted le cueste 10 o 20.  Pero créame, lo que pague será poco.
Barcelona, Junio 24, 2011

Cuentos fantásticos


Autor: Guy de Maupassant
Si fuéramos dos en mi casa, ¡yo siento, sí, siento, él cesaría de existir!  Porque él está ahí porque estoy solo, ¡unicamente porque estoy solo!
Es difícil decir que el autor francés de La Horla es conocido más por sus cuentos de terror que por sus otras obras.  Pierre et Jean es una novela deliciosa y no son pocas las recomendaciones que quien escribe esta reseña ha recibido de Bel ami.  Igual, en Francia el escritor es toda una institución, y fue en su tiempo amigo y protegido de escritores de la talla de Flaubert y Zola. 
Tanto sus cuentos como sus novelas, reflejan una mezcla de simpleza y calidad.  Todas son narradas con encanto, reflejando de forma más natural las costumbres francesas a finales de 1800 —las velas, los mandados, los esporádicos teléfonos—.  En sus relatos, el francés usa casi siempre la misma estructura: un hombre, en diversas situaciones, le cuenta a otro —o a muchos— una historia de horror.  Usualmente explica lo que para él fue el miedo: no algo que viene de afuera, sino algo interior: lo que hoy llamaríamos con más puntería “la angustia”.  Maupassant retrata en sus historias las cosas que existen pero que ni vemos ni sentimos, las cosas que nos rodean y que viven con nosotros, pero las cuales ignoramos completamente. 
La colección de cuentos, es entonces entretenida a leer aunque no recomendable de hacer de una sola sentada.  Los cuentos son bastantes y deben distribuirse a través del tiempo para que no pierdan su sabor.  Maupassant logra en uno que otro relato sorprender al lector; en otros casos lo lleva con sus simples palabras a experimentar escabrosas situaciones —una muerta que pide que la peinen; un tipo que en frente de su hermano muerto, le pide que mire como él mata al lobo que lo asesinó; una muerta que vuelve a la casa de su padre—.
En cuanto a La Horla, quizá el cuento más conocido del autor, Maupassant relata la experiencia de un hombre que siente que tiene a otra persona adentro.  Se podría hablar de una posesión, pero la palabra está teñida de una significación religiosa que no fue la que Maupassant intentó darle.  Es mejor hablar de un Dr. Jekill, un hombre invisible que acecha,  y que de vez en cuando maneja, cual titiritero, los impulsos de su huésped.  El relato es narrado a manera de diario —un poco como Drácula— lo cual le da veracidad y una cronología que permite ver el agravamiento de la situación.  Es de verdad, un gran cuento.
Maupassant, vale la pena aclarar, sufrió al final de su vida demencia y esquizofrenia.  El célebre escritor intentó quitarse la vida sin éxito, y murió un año después en 1893, en un manicomio.  Para referencia de todos, La Horla fue escrita en 1885 y re-escrita en 1887.
Barcelona, Junio 14, 2011

Su casa es mi casa

Autor: Antonio García Ángel
                —Tengo miedo.                —Ellos también, Pollo.  Ya no somos tan inofensivos como antes.  Además, estamos armados.                —Eso no sirve de nada si no estamos dispuestos a disparar.                —Si queremos sobrevivir, vamos a tener que aprender a pegarle un tiro al que se nos atraviese.                —No somos tan machos.                Saqué el arma que le había quitado a Caja Negra, el Pollo sacó la pistola de Putamadre.  Nos miramos.                —Pero no somos tan cobardes —dije, acariciando el cañón.                En el fondo los dos entendimos que el mundo no siempre se dividía en valientes y cobardes, sino en armados y desarmados.
Es un gran placer encontrar por ahí una novela refrescante, bien contada, y estructurada.  Su casa es mi casa, es quizás el primer libro del escritor colombiano y caleño Antonio García Ángel y fue el que le abrió las puertas del premio Rolex que le permitió luego escribir su segunda novela bajo la tutela del Nobel Mario Vargas Llosa.
La novela toma lugar en la ciudad de Bogotá y es la historia de un universitario de veinte años que por curiosidad, por andar halando cabos sueltos —por sapo, como dicen en Colombia—, termina metido en la trama de un asesinato de un embaucador.  La novela es contada en primera persona y con gracia desde el punto de vista de un joven que constantemente se recrimina sus acciones, y que al mismo tiempo, sigue caminando hacia el barranco.  El humor es predominante, los capítulos son cortos, y la trama hace que la novela se lea en dos sentadas.  Aunque se nota que es el primer libro del escritor, también se nota su gran talento.  Quien escribe esta reseña buscará por ahí su segunda novela y esperará que otras más vengan para nuestro deleite.
Barcelona, junio 8, 2011

El arte de la guerra


Autor: Sun Tzu
Sun Tzu dijo: en la práctica del arte de la guerra, lo mejor es tomar el país del enemigo entero e intacto; destruirlo no es bueno.  De la misma manera, es mejor re-capturar un ejercito, un regimiento, o una compañía en lugar de destruirla.  Así pues, pelear y conquistar en todas las batallas no es la suprema excelencia; la suprema excelencia consiste en romper la resistencia del enemigo sin tener que pelear.
Hace mucho que una gran mayoría de nuestra especie decidió cambiar la guerra por otro tipo de actividades.  Dedujimos que nuestro valor como ser humano consistía en conquistar otros campos, ciencias, o talvez otras personas, pero por métodos menos violentos.   Nos inventamos deportes, juegos, y nos dedicamos a los negocios —otra guerra, a veces, mucho más pacífica; a veces...—.  Y sin embargo no pocos serán los que afirmen que la vida es una guerra que se libra todos los días y en la cual perdemos y ganamos batallas que luego producen sus consecuencias.  Levantarnos de la cama, leer un libro, o hacer deporte, por ejemplo.
Es a partir de este último pensamiento que quien escribe esta reseña le gustaría dar ciertas luces sobre el libro.  
El arte de la guerra no es un libro cualquiera: es el tratado de guerra más antiguo que existe sobre la tierra.  Fue escrito por Sun Tzu, se cree en el siglo VI AC y ha sido utilizado por varios grandes estrategas incluido Napoleón.  
Puesto que el libro es antiguo y ha sido traducido varias veces y en múltiples idiomas, el lector encontrará la calidad de su lectura, proporcional a la versión que encuentre.  La versión sobre la cual se escribe aquí es la de Lionel Giles, quien hizo su traducción en 1910 y quien añadió referencias históricas super interesantes, pero terriblemente ubicadas, lo que hace de la lectura más o menos una pesadilla.  Igual, las palabras del milenario estratega chino, son tan fuertes y sabias, que casi saltan de las páginas.  Y es que el libro proporciona verdades sobre nuestra naturaleza, sobre la disciplina, y sobre esas batallas de las cuales se habló al principio.  Estas verdades no son sólo útiles para las actividades bélicas, sino también para los negocios, y la vida personal. 
La capacidad de salvarnos de nuestras derrotas está en nuestras propias manos, pero la oportunidad de derrotar al enemigo vendrá del enemigo mismo.…   Sun Tzu dijo: quien llegué primero al campo y espera la llegada del enemigo, estará fresco para la batalla; quien llegue segundo al campo y tenga que afanarse para la contienda llegará exhausto.  Por esto, el combatiente inteligente impone su voluntad al enemigo, y no permite al enemigo imponer la suya.
Frases como las anteriores pueden ser tomadas de diversas maneras.  Aquí se dejará que el lector las interprete como quiera.
El libro está compuesto de 13 capítulos: 1. Haciendo planes; 2. Declarando la guerra; 3.Ataques por estratagemas; 4. Disposiciones tácticas; 5. Energía; 6. Puntos débiles y fuertes; 7. Maniobrando; 8. Variación de tácticas; 9. El ejercito en la marcha; 10. El terreno; 11. Las nueve situaciones; 12. El ataque de fuego; 13.El uso de los espías.  Cada uno con enseñanzas cortas y certeras —después de todo, El arte de la guerra es un manual—.  
A muchos podrá parecerle una lectura aburrida.  Para aquellos que quieran apreciar un libro milenario, tener en sus manos las palabras que grandes hombres y estrategas han seguido, será un libro estupendo.  Quien escribe estas palabras lo considera uno de esos libros que hay que leer.
Barcelona, Mayo 30, 2011

Un mundo para Julius


Autor: Alfredo Bryce Echenique
Siempre creía tener razón y siempre la tenía porque era más alto y hablaba muy bien, pero él no podía pasarse la vida sin tener razón hasta alcanzar la estatura de Juan Lucas, y tampoco le interesaba tener nunca esa voz, porque con esa voz tienes razón mientras hablas y después ya no.
La versión de Un mundo para Julius sobre la cual se hace esta reseña tiene halagos tanto de García Marquez, como de Vargas Llosa y no será quien la escribe quien vendrá a desmentirlos.  Efectivamente, como dijo García Marquez, es una de las novelas más importantes escrita en América Latina, y como dijo Vargas Llosa, una de las más divertidas y sutiles.
Alfredo Bryce Echenique publicó su novela en 1970, dejando una huella y elevando —aun más— los estándares en la literatura latinoamericana.  El peruano nos cuenta la historia de una familia de clase alta en Lima, cuyo personaje principal es Julius, el hermano menor de tres hijos —cuatro, contando a la hermana muerta—, huérfano de padre, e hijo de una mujer hermosa que vivía en las nubes gracias a las alas que le proporcionaba su dinero.  A través de las vivencias del niño, Bryce Echenique desarrolla su novela.  Plasma con increíble fidelidad y sarcasmo la clase alta limeña —o de América Latina en general—, y sus comportamientos tan banales como racistas.  Todo esto con la sutilidad aguda e inteligente que alabó su Nobel compatriota.
Desde el punto de vista literario, la novela es innovadora y fresca.  El peruano mezcla la narración en tercera persona, saltando de vez en cuando a la primera, logrando matices deliciosos y fluidos.  Su lenguaje es actual, utilizando expresiones típicas peruanas que de vez en cuando se oyen en otras partes del mundo, y que pueden partir de risa a cualquiera.  Si quien lee esta reseña pregunta cuál es la trama de la novela, pues aquí se tendrá que decir, que fuera de contar el mundo que rodeaba al niño, no hay otra historia.  Pero eso ya es libro, y contarlo con la elegancia, la riqueza de lenguaje, la ironía y agudeza con la que se hizo, ya es demasiada proeza.
Barcelona, Mayo 23, 2011

Don Juan


Autor: Molière
Sganarelle: Quiero saber un poco lo que piensa.  ¿Es posible que usted no crea para nada en el cielo?  Don Juan: Dejemos eso así.  Sganarelle: Eso quiere decir que no.  ¿Y en el infierno?  Don Juan: Sí, sí.  Sganarelle: Más bien poco.  ¿No cree tampoco en la otra vida?  Don Juan: ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah!  Sganarelle: He aquí un hombre que debería convertirse. Entonces dígame, ¿En qué cree usted?  …  Don Juan: Yo creo que dos y dos son cuatro, Sganarelle, y que cuatro y cuatro, son ocho.
Para quien escribe esta reseña, leer a Molière fue todo un descubrimiento.  Uno es sorprendido en cualquier lugar partido de la risa con algo escrito casi cuatrocientos años antes de nuestros días.  Porque el francés, aunque antiguo, es actual.  Sus personajes son los mismos que vemos hoy.  Con excepción de la medicina —hoy ya una disciplina, pero entonces creída por muchos como charlatanería—, la hipocresía, la religión, y los hombres “nobles” todavía se ven entre nosotros.  Nos sorprende entonces que en el pasar de las páginas de sus obras, asociemos ciertos personajes a personas que conocemos.
El Don Juan de Molière es otra de las muchas versiones sobre el mito.  El francés nos muestra en su obra a un personaje principal cuyo deporte era el de casarse y el de la buena vida.  Su paje, Sganarelle, juega un papel crucial en la obra, actuando como la conciencia del rico hedonista.  Don Juan, también de cierta manera, actúa como la voz de Molière que se burla de médicos, curas, “nobles” y los extremos morales.  Al final el autor condena al personaje quizás aceptando que tampoco se puede llevar una vida tan desenfrenada.
Molière creo la obra en 1665 quizás basándose en el escrito del español Tirso de Molina publicado unas décadas antes.  La obra no duro mucho en los carteles.  La obra fue implacable con la iglesia y la religión —como casi todas las otras obras de Molière—, y la censura actuó con rapidez.  La obra no se volvió a ver hasta casi doscientos años más tarde, en 1841 cuando fue representada en el Teatro de Odeón en Paris por la Comedia Francesa.  Una buena colección del dramaturgo francés es bien sugerida en cualquier biblioteca respetable...  o simplemente para reírse un rato.
Barceclona, Mayo 19, 2011

Moonwalking with Einstein


Autor: Joshua Foer
Hablando en los términos fisiológicos más básicos, una memoria es un patrón de conexiones entre neuronas.  Cada sensación que recordamos, cada pensamiento que tenemos, transforma nuestro cerebro a través de la alteración de conexiones en nuestra vasta red.  Cuando usted termine de leer esta frase, su cerebro ya habrá físicamente cambiado.

Si alguien de una época antigua pudiese ver la manera en la que hoy actuamos diariamente, nos preguntaría por qué estamos tan empecinados en olvidar.  Ya no recordamos nuestros teléfonos, no sabemos cómo llegar a ninguna parte, tenemos listas de cosas para hacer, y alarmas que nos recuerdan las citas a las que nos comprometemos.  “Es que hoy en día estamos más ocupados”, argumentarán algunos adhiriéndose al engaño popular y generacional que cree que sus problemas son nuevos. 
Moonwalking with Eistein es un libro sobre la memoria.  La traducción más cercana al español sería algo como “Bailando con Einstein”, pues moonwalking fue el paso que hizo famoso a Michael Jackson (o más bien, al revés).  Es la fascinante historia de una persona normal, que con mucha dedicación aprendió técnicas mnemonistas y ganó el concurso nacional de memoria de los Estados Unidos.  
Joshua Foer, periodista de profesión e hijo de un editor y una novelista, publicó éste, su primer libro, este año, recibiendo  un adelanto de 1,2 millones de dólares por parte de la editorial Penguin.  Cuando lo recibió —hace tres años—, tenía 23. Fue dinero bien invertido.  
El libro es exquisitamente narrado, con humor, humildad, y con la frescura que sólo un joven puede darle.  La historia es personal, pero el libro cumple todos los requerimientos del periodismo narrativo, utilizando la historia real, hechos e investigación.
Foer comienza su historia haciendo un reportaje para Slate, una publicación de internet —americana o francesa— sobre los concursos de memoria.  Uno de estos atletas mentales le dice que, en serio, cualquier persona puede hacerlo, ofreciéndole entrenarlo para el campeonato del año siguiente.  Foer, apostando contra sus propios talentos, acepta.
Y es que el periodista es el primero en decir que él no es un super humano, de hecho todo el tiempo mantiene una prudente desconfianza sobre sus capacidades.  Esta sana inseguridad le obliga a hacerse preguntas que cualquier ser humano debería hacerse: 
Pasé dos décadas y media de mi vida con una memoria que funcionaba tan correctamente que nunca me detuve a pensar sobre su mecánica.  Y ahora que reflexionaba sobre ella me daba cuenta que quizás no funcionaba muy correctamente.  Que tenía inexplicables caprichos.  Esa misma mañana mi cerebro había sido raptado por una inaguantable canción de Britney Spears, lo que me obligó a pasar la mayor parte de mi recorrido en el metro, tarareando propagandas para sacármela de la cabeza.  ¿Por qué eso?  Unos días antes traté de hablarle a un amigo de un autor que admiraba y sólo logré decirle la primera letra de su apellido.  Además, ¿por qué no recuerdo nada antes de los tres años?  De hecho, ¿Por qué no puedo decir lo que desayuné ayer, y sí lo que estaba desayunando cuando me dieron la noticia del avión que se estrelló contra las torres gemelas?  ¿Y por qué es que siempre olvido lo que quiero cuando abro la puerta de la nevera?
Lentamente, el asunto de la memoria comienza a fascinar al periodista.  Y con su fascinación va contagiando a sus lectores contándoles el rol que jugaba la memoria en la antigüedad y la repercusión que la tecnología ha tenido desde el papel y la tinta, en nuestras vidas.
La externalización de la memoria no solo cambió como la gente piensa; tambien provocó un cambio profundo en la noción de lo que significa ser inteligente.  La memoria interna se devaluó.  … Lo que antes era un pilar de la cultura occidental, hoy es, en el mejor de los casos, una curiosidad.
Basado en casos y las últimas investigaciones, Foer nos cuenta cómo funciona nuestro cerebro y las asociaciones qué éste hace entre ideas, palabras, imágenes, y lugares.  Nos explica a grandes rasgos y someramente las técnicas que los mnemonistas utilizan, pero lo hace únicamente como herramientas para narrar su historia.  Luego pasa al plano filosófico donde sus ideas se tornan aun más interesantes, citando no solamente estudios clínicos y casos reales, sino incluso a Borges que en su cuento “Funes, el memorioso” nos dice que para entender el mundo, debemos filtrar la información que éste nos da.  “Pensar es olvidar”.  
Foer visita tanto genios de la memoria como amnésicos con casos extremos, incluyendo algunos que perdían su memoria cada cierto determinado tiempo y se quedaban estancados en recuerdos de hace cincuenta años.  Si de un momento a otro no puedes recordar, si no tienes un pasado, entonces ¿quién eres?  El periodista habla de lo que significa ser un experto y la relación con la memoria.  ¿Se puede ser un experto sin tener una buena base de experiencias sobre la cual acceder?  El escritor llega a la conclusión que una buena memoria no es un producto de ser experto en algo, es la esencia de ser ser un experto en cualquier cosa.
Quien compre este libro con la intención de mejorar la memoria se verá desilusionado.  Quien escribe esta reseña, en cambio, encontró tanto la historia como la investigación detrás de ella fascinante.  El joven autor no sólo ha hecho un gran libro, sino que también logra generarnos una deliciosa sensación: la de la curiosidad.
Barcelona, mayo 11, 2011

El estanque del diablo

Autor: George Sand
Feliz sería el hombre del campo si conociese su fortuna
George Sand es el seudónimo que Amantine Aurore Lucile Dupin utilizaba para publicar sus obras.  Nacida en Paris y amantes de varias personalidades —incluyendo Chopin—, Dupin logró posicionarse en el reputado y difícil círculo de escritores de su época, dejando en alto y en claro, que su sexo no le impedía ni tener ideas, ni escribir bien.
Sin duda es lúgubre de consumir sus fuerzas y sus días a perpetrar el seno de la tierra celosa, que se hace arrancar los tesoros de su fecundidad, cuando el pedazo de pan más negro y grosero al final de la jornada, es la única recompensa y la única ganancia para una labor tan dura.
Con el nombre de La Mare au Diable (nombre original en Francés) el lector se imaginaría que leería una obra caótica, imagen de conflictos sociales o de alguna guerra típica de los finales del siglo XIX, pero la obra de George Sand es una simple, bonita, y entretenida novela pastoril.  En ella se cuenta la historia de Germain, un campesino de la campiña francesa, que ya viudo, se ve en la obligación de conseguir una nueva esposa.  Su suegro del primer matrimonio le consigue una mujer que podría beneficiarle, pero al final, el humilde y trabajador campesino, escoge a otra  —una mucho más humilde, pero más persona, que la que su amado suegro le había recomendado—.
La novela es directa y sencilla, mas no por eso carente de encanto.  George Sand la escribió en una semana buscando retratar la simpleza de la vida en el campo —aspecto que logra completamente—, y retratar una historia que escuchó de los que la vivieron.  El estanque del diablo, es una novela corta, sencilla, pero importante pues retrata un modo de vida, una cultura, y unas costumbres que ya no se encuentran en nuestros días.
Barcelona, mayo 2, 2011

The Big Short



Autor: Michael Lewis
El mercado pudo haber aprendido una simple lección la de no hacer prestamos a gente que no los pueda pagar—, desafortunadamente aprendió otra más complicada: se puede seguir haciendo esta clase de prestamos, sólo que no se pueden conservar en los libros.  Hay que hacer los préstamos y luego venderlos a Wall Street para que ellos los conviertan en bonos y los vendan a inversionistas.
Lo mínimo que puede decirse de The big short, es que es un excelente libro.  El texto está impecablemente narrado, escrito con una claridad y profundidad que hace comprensible, el sistema financiero y la crisis que el mundo acaba de sufrir.  Su autor es un desilusionado del sistema capitalista y bancario americano, una persona que conoce el mecanismo desde adentro pues trabajó en él durante años.  Lewis nos cuenta la historia —nuestra historia— caminando por las vidas y los perfiles de quienes la vivieron de cerca. 
Quien escribe esta reseña no aspira a descifrar la maraña construida a través de tanto tiempo por seres de ambas alta inteligencia y ambición.  Tampoco intentará copiar o resumir lo que Lewis maestralmente narró.  Simplemente intentará trascribir lo que entendió, enumerar ciertos hechos que talvez inciten al lector a comprar la obra y ayuden a aquellos que no, a darse una idea:
Todo comienza con una transacción normal y conocida para todo el mundo: la compra de una casa. 
1.      Una persona va a un banco, solicita un préstamo, y el banco analiza la capacidad de esta cliente para repagar la deuda.  Hasta aquí todo es normal y sigue el patrón de comportamiento de cualquier préstamo desde los años de Matusalén. 
2.      Contexto americano: en Estados Unidos pasaron dos cosas diferentes que ayudaron a cambiar el curso inicial del ya concebido proceso: uno, un bajón en las tasas de interés que bajó el costo de los prestamos para las personas normales; dos, la venta de los prestamos por parte de los bancos a entidades gubernamentales (esto venía pasando ya desde mucho tiempo atrás en los Estados Unidos).  La primera condición trajo una fuerte demanda, y la segunda, un bajo riesgo para los bancos. 
3.      ¿Cómo vendían los bancos estos prestamos?  Estos eran puestos en paquetes los cuales eran vendidos como bonos pues de cierta manera estaban respaldados por el estado.  Usualmente el riesgo era bajo pues el hecho de que uno fallase no deterioraba la calidad del bono —muchos otros tenían un comportamiento normal—.  La venta de estos bonos, que inversionistas compraban como pan caliente, traía entonces grandes ganancias a los bancos, retornos decentes a los inversionistas, y liquidez para seguir prestando. 
4.      Pero, ¿qué pasa cuando la cantidad de personas con buena capacidad de pago se acaba pues todos han ya comprado o refinanciado su casa?  La cantidad de dinero que estaban haciendo los bancos era tal, que sus acciones, de la mano de sus ganancias se habían disparado.  Si ellos dejaban de hacer prestamos, sus ingresos disminuirían y con ellos sus acciones, lujo que Wall Street no condona.  ¿Por qué no, entonces, comenzar a dar prestamos a aquellos que no pueden pagar? 
5.      Ahí fue cuando los bancos empezaron a hacerse los de la vista gorda con clientes que no podían pagar, crearon productos que les permitiera acceder a la casa que habían soñado todas sus vidas, y los aconsejaron diciendo qué poner en los formularios.  El libro cita el ejemplo de una niñera que era propietaria de varios apartamentos en Manhattan. 
6.      Como parte de las diligencias y para curarse en salud, el sistema obligaba cada bono a tener un seguro.  En caso de que el bono fallase, el seguro salvaría la inversión.  Pero alguien tenía que pagar el seguro, y los bancos lo pagaron hasta que alguien les ofreció no hacerlo. 
7.      Aquellos que sabían que la cosa acabaría mal se ofrecieron a pagar los seguros; después de todo, si el bono fallaba, ellos se llevarían la indemnización.  Estas personas, prácticamente apostaban a que el sistema fallase.  Ellos, después de mucho análisis e investigación, se dieron cuenta del fraude cometido por el sistema bancario.  Su apuesta pagó y estos se hicieron ricos. 
8.      ¿Esto quiere decir que entonces los bancos perdieron?  No necesariamente.  Como los bonos ya habían sido vendidos a inversionistas, eran estos quienes habrían de llevar la gran perdida.
9.      Uno pensaría que esto hubiera sido suficiente para que los bancos parasen , pero la producción de bonos continuó por mucho tiempo aun bajo la mirada aterrada de quienes compraban los seguros.  Hasta que todo se vino abajo.  Las personas que compraron los seguros lo hicieron casi durante dos años, esperando con paciencia a que los bancos colapsaran bajo su propio fraude.

En la jerga de las acciones to short  la acción de una empresa significa apostar a que el precio de esta va a bajar.  De ahí el nombre de este magnífico libro.  El texto es, después de lo sucedido, una gran guía periodística para comprender la crisis y para, de mejor manera, reconocer los síntomas de una historia que al parecer aun no se aburre de repetirse.
Barcelona,  abril  23, 2011

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