1984



Autor: George Orwell
El Partido buscan poder sólo por su propio beneficio.  No estamos interesados en el bien de los otros; estamos interesados únicamente en el poder.  No en la riqueza, no en lujo, no en una vida de felicidad: sólo en el poder, el poder puro.  Lo que el poder puro significa usted lo entenderá en unos instantes.  La diferencia entre nosotros y todas las oligarquías del pasado yace en que nosotros sabemos lo que estamos haciendo.  Las otras, incluso aquellas que se parecen a nosotros fueron cobardes e hipócritas.  Los nazis alemanes, los comunistas rusos llegaron a semejarse bastante a nuestros métodos, pero ellos nunca tuvieron el coraje de reconocer sus motivos.  Ellos pretendieron, quizás incluso creyeron, que estaban reteniendo el poder por un tiempo limitado, y que en un momento cercano habría un paraíso donde los seres humanos serian libres e iguales.  Nosotros no somos así.  Nosotros sabemos que nadie toma el poder con la intención de devolverlo.  El poder no es un medio; es un fin.  Uno no establece una dictadura para proteger una revolución; uno hace una revolución para establecer una dictadura.  El objeto de la persecución es la persecución.  El objeto de la tortura es la tortura.  El objeto del poder es el poder.  ¿Ahora comienza a entenderme?
De la novela de George Orwell publicada en 1949 se ha hablado y escrito mucho.  Ha habido graffitis, películas, shows de televisión —el show europeo “Big brother” toma su nombre de esta novela—, se han compuesto canciones, y se han incorporado términos asignados a los personajes a jergas de varios países —en algunas culturas se le dice “big brother” a la justicia y a la ley—.  La novela se ha hecho inmortal tanto por su historia, como por su calidad literaria.
1984 es el retrato de un posible futuro bajo un estado totalitarista basado talvez en lo que ya se veia que pasaba con el comunismo en la época de su publicación.  La novela tiene prácticamente dos personajes principales: Winston Smith y el Partido (The Party).  Winston es un hombre tranquilo, con un matrimonio fracasado que vive en una sociedad standardizada y reducida por el partido político dominante.  La ley no existe, los libros no existen, y mucho menos la libertad de expresión.  El entretenimiento es producido por el gobierno, y los hombre tienen trabajos asignados por el partido con cámaras que les vigilan constantemente para “protegerlos”.  El país siempre está en guerra —porque el nacionalismo se presta fácilmente a la manipulación—, y el lenguaje es depurado constantemente para eliminar palabras que puedan sembrar en las mentes de los hombres, dudas o ideas de sublevación.
Winston, el hombre que trabaja al interior de uno de los ministerios alberga peligrosas preguntas, y sabe que pronto llegará el día en que su cuerpo o sus comportamientos le delaten.  Finalmente esto sucede y el hombre enfrenta con poco éxito la gigantesca maquinaria.  Como pasa en The Animal Farm el final es triste.
La novela de Orwell puede compararse con A Brave New World de Aldoux Huxley —El mundo feliz, por su traducción en español— ambas denominadas como “utopías negativas”.  Las dos obras son buenas advertencias de lo que puede llegar a suceder si se llega a extremos. 
Obviamente, lo que Orwell pronosticaba que pasaría no sucedió, sin embargo la novela deja un sin sabor: ciertos aspectos descritos en la obra se ven en varios gobiernos y lugares del mundo.
La novela da mucha tela para cortar, pero en esta reseña sólo se tocaran algunos puntos interesantes que impactaron a quien la escribe.  

Sobre el pasado, el presente, y el futuro:
“Quien controla el pasado” decía el slogan del Partido “controla el futuro: quien controla el presente, controla el pasado”
Según Orwell basado en este slogan, el Partido dominaba la información.  Todos los días ellos re-escribían los libros de historia eliminando, con el tiempo, la memoria social de la civilización.  De esa manera Big Brother inventó el avión, el automóvil, etc. y los otros países siempre ofendieron o nunca lo hicieron dependiendo de lo que la coyuntura necesitara.

La duda

El elemento de la duda era eliminado por medio de la culpa.  Pensar en un crimen, era ya haberlo hecho.  Dudar o pensar mal del partido era alta traición y era castigado frecuentemente con la muerte.  A esto se le llamaba, en el lenguaje del libro, Crimestop.

El lenguaje

En 1984 Orwell ve la necesidad un nuevo idioma newspeak, una lengua en la que no se pueda especificar nada, donde los adjetivos sean los menos posibles y sus significaciones ambiguas.  En la política, donde las palabras son cruciales, esto es pan de cada día.

La sociedad

La estructura social propuesta por el autor, aunque llevada a los extremos, sigue siendo la misma.  Sobre esto Orwell hace la siguiente reflección:
Los objetivos de los tres grupos son completamente irreconciliables.  El objetivo de la Clase Alta es permanecer donde están.  El de la Clase Media es cambiar lugares con los de la Clase Alta.  El objetivo de la Clase Baja, cuando tienen un objetivo —pues ésta es una de sus principales características: están tan aplastados por las circunstancias que a duras penas son concientes de su vida diaria— es el de abolir toda distinción y crear una sociedad en la que todos sean iguales.

Desde el punto de vista de la Clase Baja, no ha habido un cambio histórico significante, pues los únicos cambios han sido los de los nombres de sus amos.
El comportamiento humano
Ellos podrían aceptar las más flagrantes violaciones de la realidad, porque ellos nunca entendieron la enormidad de lo que se les demandaba, y no estaban lo suficientemente interesados en los eventos públicos para notar lo que estaba pasando.  Por medio de la falta de entendimiento, ellos permanecían cuerdos.
En este punto y en su análisis general sobre las cuestiones de trabajo y pobreza, desafortunadamente el inglés tuvo razón: hoy, segun reconocidos economistas, el mundo de hoy en día tiene la capacidad, el dinero, la tecnología, y los recursos para eliminar la inequidad y la miseria.  No lo hace porque elige no hacerlo.
Paris, julio 27, 2010

José Antonio Velasco

1 comentario:

"El Dandy" dijo...

Sí que es un gran libro "1984" de Orwel, el Big brother y todas esa cosas y la dicotomía que hay dentro del libro, asi como también me enecanta la "Rebelión en la granja".

Publicar un comentario

Las más populares