Las ciudades invisibles

 
 Autor: Italo Calvino
El infierno de los vivos no es algo que será; hay uno, es aquel que existe ya aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Dos maneras hay de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de no verlo más. La segunda es peligrosa y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar, y darle espacio.
En 1972 Calvino publicó sus ciudades invisibles.  El libro está estructurado como una serie de relatos que le hace Marco Polo a Kublai Khan —emperador tártaro—sobre las ciudades que ha visitado (o soñado) durante su vida de viajes.  Los dos hombres, sentados, hablan y se interrogan sobre estos espacios, estas posibilidades y lo que ellas implican.  En estas ciudades se ven reflejadas los comportamientos de los hombres, sus sueños, su nostalgia y su pasado.  Una forma innovadora de mirar los lugares donde vivimos.
En la forma narrativa es difícil no evocar a Borges.  Muchas veces se quiere releer las pequeñas descripciones no porque no se entiendan sino porque se quieren disfrutar nuevamente… como un buen dulce.  Calvino nos invita a imaginarnos ciudades donde viven nuestros muertos; ciudades que se expanden hacia adentro tragándose el mundo pero sin aumentar su diámetro; ciudades espejos del cielo —o al cielo espejo de nuestras ciudades—; ciudades donde en medio de toda la injusticia se encuentra un grano de justicia el cual, si se mira con un microscopio, mostrará la futura ciudad en la cual la actual se convertirá.
Este libro es como un espejo.  Leyendo sus páginas el lector encontrará, como dijo Marco Polo al emperador, cosas en su pasado que no sabía que tenía.  Las ciudades invisibles es un texto parecido a las urbes que describe: gaseoso, lejano, hermoso, un libro que parece que no existe, pero que es indispensable.  Leyéndolo, imaginando sus ciudades se experimenta la felicidad.  No leerlo es una forma parecida al perder.
New York, abril 18, 2010

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente.¡¡¡¡ queria saber de esto...nunca habia leido nada de Italo... gracias

Ann dijo...

No sé exactamente como he llegado a parar a este blog pero no he podido evitar echarle un vistazo. Para mi sorpresa aquí estaba esta entrada. El libro cayó en mis manos hace pocos meses como recomendación de unos de los profesores de la escuela en la que estudio (Arquitectura). La verdad es que me pareció un libro de lo más interesante por sus cortos relatos y su manera de transportar al lector a esos mundos imaginarios que, bien mirado, están mucho más cerca de lo que parecen. Verdaderos espejos de nuestra realidad.

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