Autor: Antoine de Saint-Exupéry
—Adiós —dijo el zorro—. He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.
Quien escribe esta reseña sólo conoce una persona que no ha leído El principito y no conoce ninguna que una vez terminado, no le haya amado. El libro fue escrito por el famoso francés durante su exilio en los Estados Unidos y tuvo dos publicaciones —una en inglés en 1943 y otra en francés en 1945—; las modificaciones entre las dos son despreciables.
El principito cuenta la historia de un aviador que, varado y solitario en la mitad del desierto del Sahara, conoce un pequeño y frágil niño rubio que dice venir de otro planeta. Durante los ocho o diez días que el aviador y el forastero comparten, toman lugar tremendas conversaciones. Son charlas inocentes y a veces caprichosas en las cuales el niño no deja nunca de asombrar al adulto con sus simples, mayúsculas, y reveladoras experiencias. Desde un punto de vista de un alien —entiéndase por esto no sólo un ser de otro planeta, sino también de otra realidad—, el principito comunica lo cómico y algunas veces triste de los comportamientos y prioridades de los adultos.
El principito ha sido categorizado por muchos como un libro para todas las edades —un libro eternamente joven—; otros hablan de él como una obra maestra. La verdad es que el arte y el aspecto de este pequeño texto es tan sencillo y fuerte como su contenido: tiene menos de 100 páginas llenas de dibujos, lo cual disfraza el poderío de sus palabras y agarra al lector con las defensas abajo.
Este libro tiene uno de los finales más tristes: el principito se despide de su amigo diciendo que lo único que le dejará será su recuerdo. Y esto es, personalmente, lo que me encanta del libro: el francés no pinta una vida color de rosa, no pretende enseñar —a niños y adultos— una manera especial o “espiritual” de vivir. Nos dice simplemente que el tiempo es poco y que hay que evaluar si lo estamos sabiendo utilizar.
Sologne, enero 3, 2010
4 comentarios:
"Agarrar al lector con las defensas abajo", nunca mejor definido. Para mí, sin duda, una obra maestra.
Llegué de casualidad a este lugar, y planeo quedarme. Los felicito. De a poco iré nutriéndome de los títulos que nunca leí para agregarlos a mi biblioteca.
¡Saludos!
Nunca leí "El Principito" porque siempre me dió mala impresión que todo el mundo lo haya leído... parece que tendré que sacarlo de mi lista de pendientes y leerlo lo más pronto posible.
Felicitaciones por el blog, es muy bueno!!!
Es uno de los mejores libros que he leido en mi vida, junto con Crimen y Castigo. Me gustaria se pudiera publicar algo sobre Retratos de la Niña Mala de Mario Vargas LLosa, tuve la oportunidad de leer un facsimil y me llamo la atencion.
el principito es para leerlo cuando la vida te ha pasado por encima, y se da cuenta uno de que hay tanta verdad en esos terminos leves y suaves y deberia aplicar cada uno de sus conceptos....ay pricipito....tantas veces he leido tu relato y cada vez es mas cercano a mi alma......
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