El Túnel

Autor: Ernesto Sábato


Otros días, en cambio, mi reacción era positiva y brutal: me echaba sobre ella, le agarraba los brazos como con tenazas, se los retorcía y le clavaba la mirada en sus ojos, tratando de forzarle garantías de amor, de verdadero amor


El túnel es quizás la novela más reconocida del escritor argentino.  Publicada por primera vez en 1948 llamó la atención de varios intelectuales de la época —entre ellos Camus, que la hizo traducir al francés—. 
La novela cuenta una historia de amor y celos que termina en asesinato.  El escritor la narra en primera persona usando la voz del criminal que después de de meditar sobre sus actos, cuenta los hechos y sus razones desde la cárcel.  Juan Pablo Castel, un pintor de decente éxito, se enamora perdidamente de una mujer que logra admirar en uno de sus cuadros una ventana minúscula que nadie ve pero que a él le apasiona; el artista encuentra en la atenta espectadora “la única persona en el mundo que le entiende”.  La mujer se vuelve el mundo para el artista, y él, como cualquier otro ser humano, se lanza a conquistarlo.  Al final Castel pierde las riendas de sus celos, y asesina al ser que ama. 
En el párrafo anterior de esta reseña no se dijo nada que Sábado no revelase en sus primeras páginas.  El escritor no quería que el lector resolviese un misterio, quería que se sumergiera junto a él en ese abismo que es la naturaleza humana.
¿Cómo termina una historia de amor en asesinato? La mujer, que en cierta forma corresponde los sentimientos del pintor, se convierte en obsesión.  El argentino relata con detalles como ella se transforma en el objeto que el artista anhela poseer.  Pero el pintor no se limita a una posesión corporal —la cual logra a través de chantajes—, él también quiere sus pensamientos, sus gestos y hasta su pasado.  Y es ahí donde ella se le escapa, es ahí donde el amor, que usualmente es una situación, se convierte en un problema, un problema que el artista tiene que solucionar de una manera en la que él no se sienta solo o ridículo. El punto de Sábato es éste precisamente: que el ser humano es solo y ridículo… por naturaleza.  ¡Un libro grande!
New York, diciembre 18, 2009


3 comentarios:

Palas Atenea dijo...

En estas fechas señaladas, ahora que algunos tienen tiempo libre, lo mejor que se puede hacer es leer disfrutar de una buena lectura, sobre todo de aquéllas que tengan pendientes. La obra de Ernesto Sábato es una buena elección, y seguro que es más fácil de conseguir que otras. Por ejemplo, tras la demanda civil presentada por cierto partido político conservador contra Sergi Durà, y la presión de la cadena de radio religiosa por excelencia a los grupos de distribución, la novela ‘Coincidencias’, libro en el que se mezcla el sexo, las chicas con minifalda y los políticos corruptos, se ha convertido en un texto difícil de encontrar, pues los ejemplares distribuidos en la Casa del Libro, el Corte Inglés y la Fnac se han vendido o retirado de la venta; lo he comprobado. Me comenta el dueño de Ambra, la pequeña librería que me lo ha conseguido, que entre altas dosis de erotismo, se burla sin piedad de políticos deshonestos y de otras muchas cosas. El libro no tiene desperdicio, pero para leerlo tendréis que encargarlo. Es una pena que se prohíban y censuren algunos libros, da rabia y ganas de gritar lo mismo que Wallace en ‘Braveheart’: “¡Libertad!”

Erika Madrid dijo...

Excelente blog!

Graciela dijo...

Leí esta novela y me pareció tan simple y maravillosa a la vez. El ser humano al descubierto. Excelente, para no dejar de leerla.Graciela.

Publicar un comentario

Las más populares